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| Noche de dramatismo escenificado y tintes de premeditada luminosidad |
| Crónica Ed Harcourt +The Veils |
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Lugar: Sala Santana 27
Fecha: 4 de noviembre
Promotor: Sinnamon
Público: 200 personas.
Tras la presentación en Noviembre del Festival a cargo de The Divine Comedy y The Boyfriends, llegaba por fin el primero de los conciertos a la capital bilbaína. Como cabeza de cartel Ed Harcourt teloneado por The Veils.
Sobre las 21.00, aparecía sobre el escenario Finn Andrews (cantante, guitarra y compositor), acompañado en esta ocasión por una nueva formación, tras la disolución del grupo en 2003, después de la publicación de su primer álbum “The Runaway Found”. La banda formada por Sophia Burn (bajo y voces), Liam Gerard (piano y teclados), Henning Dietz (batería) y Dan Raishbrook (guitarra) interpretó los temas de su nuevo álbum “Nux Vómica” (Rouge Trade/Sinnamon Records ’06). Los tintes dramáticos y la oscuridad escenificada que podrían sonar a un cruce entre la épica de Echo And The Bunnymen, o la no menos elocuente de James, y las poses rockeras de nueva hornada se adueñaron del escenario. Hubo lugar para la sobrealimentación premeditada de sentimentalismo impostado, guitarras saturadas y ecos poéticos de grandes credenciales. Disfrutamos de nueve temas en aproximadamente cincuenta minutos en los que el grupo dio lo mejor de sí. Entre los temas a destacar “Calliope”, “Advice For Young Mothers to Be”, “Jesus for The Juglar”, “Pan” y “Not Yet” con la que finalizaron su actuación relámpago, para dar paso a Ed Harcourt.
En su primera visita a Bilbao, Ed Harcourt nos quiso regalar una intimista y delicada actuación, adornada con una guirnalda de rosas luminosas que envolvían el micro. Romántico, sensible, apocado y tierno, le falto algo de garra, fuelle o pegada. Disperso en ocasiones y hasta un poco soso. Por eso las expectativas que habíamos depositado en su directo se diluyeron a medida que avanzaba el show. Quizás el problema reside en el concepto. No destaca por encima de otros cantautores generacionales como Ron Sexmith, Antony, Richard Hawley o Rufus Wainwright, con los que conforma un gran pelotón, pero al que todavía le falta un maillot amarillo. Deshojó dieciocho temas. “Undertaker Strut” fue la encargada de abrir el repertorio, a la que le siguieron “Let Love Not Weigh me Down”, “This Ones for You” y “Visit from The Dead Dog” en las que Ed fue alternando la guitarra y el piano. La actuación se basó en un repaso a su dilatada carrera discográfica y a la presentación de los temas de su nuevo álbum “The Beautiful Lie”, entre los que destacaron “The Last Cigarette”, “Shadowboxing”, “Scatterbraine”, “Until Tomorrow Then” - en la que deleitó al personal con un micro al estilo de los años 50 - y la exquisita “Revolution In The Heart” que dejó para el único bis de la noche. También pudimos disfrutar de temas como “All of your Days”, “Kids", “The Trapdoor” y “He’s Building A Swamp”. Momentos de sensibilidad junto al piano nos llevaron a otros de toque más country, en los que las influencias de Tom Waits y Ched Baker, mostraron el gran músico que lleva este inglés totalmente americanizado.
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Ed Harcourt |
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