![]() |
||||||||||||||||||||||
|
LOS ORIGENES Bilbao siempre ha sido una ciudad cuya historia ha aparecido estrechamente ligada a las tradiciones, costumbres, dedicaciones y formas de vida de sus habitantes. Muchas de ellas se trasladaron al deporte, una de las funciones sociales por excelencia en la Noble Villa. Aunque es más que probable que por aquella señalada fecha de 1300, toda actividad deportiva se limitara a torneos relacionados con la guerra, en los que nuestros antepasados acreditaban sus habilidades en el manejo de las armas. Es, por tanto, complicada de concretar la existencia de juegos en Bilbao durante sus primeros siglos. El pueblo bilbaino, como el vasco en general, quiso mostrar sus cualidades en el trabajo a través del deporte. En el mar, en el bosque, en el caserío... Era la forma de reflejar quién era más diestro a la hora de efectuar su labor. Tiempos pasados de arrantzales que salían de los puertos vizcaínos en busca de capturas y que trataban de llegar antes que nadie a puerto para vender la mercancía. Tiempos en que la disciplina laboral enseñaba a manejar el hacha, a levantar la piedra, a segar la hierba. Era el comienzo de la era competitiva. Nuestros primeros forzudos, los primeros héroes. Sin embargo, será durante el siglo XIX cuando ya se tenga constancia de algunos eventos deportivos propiamente dichos. La modernidad llegó a Bilbao a finales de ese siglo y se comenzó a propagar la actividad deportiva. Pero, en un principio, la practicaban en su mayoría jóvenes de la clase distinguida. Es decir, casi como en Inglaterra, porque Bilbao es medio inglés en el deporte. De la burguesía se difundió a las clases populares y pronto se transformó en espectáculo de masas. En esos momentos, se producen los primeros síntomas de emoción colectiva a través de acontecimientos lúdicos. Así se dieron las primeras regatas, las primeras exhibiciones de deporte rural, las primeras carreras ciclistas y atléticas y, cómo no, los primeros partidos de fútbol. El deporte, a partir de 1910, era ya un fenómeno social en la capital vizcaina. Enseguida prendió en la población, que creaba los primeros clubes, asistía a los primeros gimnasios y propagaba sus primeros héroes. |
||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||
|
Copyright
© Nemónica Diseño y Comunicación, S.L. Reservados todos los derechos. |
||||||||||||||||||||||