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Ruta 1.BILBAO DESDE LO ALTO. DEL CAMPO VOLANTIN
A ARTXANDA
Para
iniciar este itinerario que le proponemos un buen punto de partida
es el palacio del Ayuntamiento de Bilbao situado en la plaza Ernesto
Erkoreka, al lado del Arenal. Se trata de un elegante edificio de
estilo barroco construido en 1892 por el técnico Joaquín Rucoba.
Después de deleitarnos con su sobria fachada y sus cuidados parterres
podemos iniciar nuestro recorrido por el paseo conocido como Campo
Volantín, o de Volantín, donde la pujante burguesía del siglo XIX
levantó sus mansiones veraniegas, cuyos vestigios todavía podemos
observar.
Apenas
hemos caminado unos pocos metros nos sorprende la bella estampa
del Zubi-zuri o Pasarela de Uribitarte, también conocida con el
nombre de su arquitecto: Santiago Calatrava, que une la zona de
Uribitarte muy próxima al centro de la ciudad, con el paseo. Si
el día es lluvioso también podrán comprobar su justa fama de bonita
pero poco funcional ganada a pulso por los múltiples resbalones
que ha generado entre bilbainos y bilbainas su acristalado piso.
Muy cerca del Campo Volantín está la calle Huertas de la Villa que
atraviesa de parte a parte el barrio de Castaños. En esta calle
se encuentran las Escuelas de Tívoli, conocidas también como escuelas
Viuda de Epalza que suscitan la curiosidad del visitante porque
su vivo colorido destaca en un entorno bastante grisáceo. Penetrando
en el barrio desde cualquier bocacalle nos encontramos con la calle
Castaños, en cuya mitad está la Plaza del Funicular, en que merece
la pena detenerse en el mercadillo modernista, obra de Ricardo Bastida.
Aquí
mismo se puede coger el Funicular de Artxanda, inaugurado en 1915
y proyectado por Pedro Guimón. En este vehículo, el visitante se
adentra en uno de los montes que circundan Bilbao y ve como va quedando
atrás, por un lado, el barrio de Uríbarri -desde las vías hacia
el Casco Viejo- y de la mano contraria, la pintoresca Ciudad Jardín,
que nació como conjunto urbanístico de baja densidad para familias
trabajadoras, obra de Pedro Ispizua. Una vez arriba es interesante
que se asomen al mirador que da a Bilbao situado a 300 metros de
altitud desde el cual podrán obtener una bonita perspectiva aérea
de la ciudad. Artxanda acoge una extensa área urbanizada y ajardinada,
con txakolíes, merenderos y restaurantes de gran calidad que atraen
a gran cantidad de bilbainos los fines de semana. También nos encontraremos
en esta zona de esparcimiento con una réplica de la gruta de Lourdes,
junto a la estación del funicular, y con un monumento megalítico
conocido como Túmulo de Hirumugarrieta que también merece la pena
visitar.
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